Shunga mini caress by candelight vela masaje chocolate 170ml


Nuestros valores añadidos al producto:
- El mejor precio del mercado con total discreción y envíos ultrarrápidos.
- Productos originales y nuevos, siempre.
- Medios de pago seguros y verificados, entidades bancarias reconocidas. Nada de nombres raros.
- La navegación más rápida del mercado, si nuestra web va lenta es que el resto está caído.
- Nos identificamos ante ti, todas nuestras páginas incluyen quienes somos y nuestros datos de contacto. No nos escondemos.
- Tu y tú privacidad es lo más importante para nosotros, no negociamos con terceros cediendo tus datos (verás que no tienes cookies de nadie sólo la nuestra), no enviamos publicidad, no te pediremos registros innecesarios (a no ser que así lo desees). No te molestaremos con publicidad no solicitada NUNCA.
- Te escuchamos como nadie, tú decides que seremos y tú puedes sugerir lo que te apetezca, contáctanos es un placer saber de ti.
Descripción de Shunga mini caress by candelight vela masaje chocolate 170ml
Combina la suavidad de un dulce masaje con un ambiente íntimo y sensual.
Esta vela de masaje Shunga te encenderá tus sentidos con los aromas sensuales y te deleitará además con un cálido aceite para masajear a tu pareja.
Enciende la mecha de la candela y deja que arda durante veinte minutos, luego vierte la cera caliente y viertela encima de la piel...
- Aroma a Chocolate Embriagador
- Contenido 170 ml.
Cosmetica y aromaterapia al placer de tus sentidos!
Shunga es Líder mundia en cosmetica Erotica, sus ingredientes naturales fusionado con principios activos logran un gran resultado
Entrar en el mundo erótico de Shunga es viajar al pasado. Traducido literalmente, Shunga significa ‘imagen de primavera’, una manera delicada de decir ‘relaciones sexuales’ entre personas.
Esta palabra se usaba para designar las pinturas eróticas japonesas del siglo XVI, XVII y XVIII, un tipo llamado ukiyo-e, que no eran otra cosa que obras sobre madera o pergamino con escenas sensuales y episodios de amor carnal, siempre elaborados con mucho cuidado y buen gusto.
El arte Shunga, aunque oculto durante siglos, marcó el principio de la industria pornográfica para la clase media nipona y sirvió durante generaciones como enseñanza para los hijos y las hijas de muchas familias.